La guerra interminable – Joe Hadelman

Crítica

La guerra interminable
Joe Hadelman
1974

Cuando quedo con familiares y amigos pocas veces encuentro una ocasión para defender la Ciencia Ficción como género serio. No es un tema de conversación que uno saca sin más. Por eso voy a tomar la parte por el todo, utilizando esta crítica para reivindicar un género entero. La ocasión lo merece, ya que el libro que traigo entre manos es una de las cúspides de la SciFi de siempre.

La guerra interminable nos cuenta una historia que no es original. El planteamiento de una guerra espacial de la Humanidad contra una raza extraterrestre no es una idea nueva. Lo que aporta de novedoso este libro es el recorrido de dicha historia. Seguro que has visto películas que son bélicas y a la vez antibelicistas. Esta historia lleva esto más allá y le añade el componente espacial, lo que multiplica exponencialmente su mensaje. Destaco el concepto de desarraigo de los soldados espaciales, algo que hemos visto una y mil veces pero que en esta novela se ve multiplicado gracias a las posibilidades otorgadas por género al que pertenece.

Y es que no se puede hablar de esta obra sin destacar la época en la que fue escrita, ya que este libro no se puede entender sin ella. La guerra interminable se publicó en 1974. Ese año en que la Guerra de Vietnam estaba en sus última fases, cuando las bajas sufridas por los Estados Unidos se contaban por decenas de miles.

Muy a menudo se ha enfrentado este libro contra Starship Troopers, de Robert A. Heinlein, escrito cinco años antes y que presenta una premisa similar pero con un fuerte y marcado militarismo. Ambas novelas tienen cosas buenas y ambas son diferentes, por lo que me reservo el derecho a decantarme por una de ellas… No, ahora en serio, me leí los dos libros casi de manera consecutiva y puedo asegurar que La guerra interminable me gustó mucho más, ya que me contó más cosas, más profundas y con mucho más sentido.

La Ciencia Ficción debe ser leída entre líneas la mayoría de las veces. La gran ventaja que tiene es que plantea situaciones inverosímiles que nos llevarían a nuestros límites en caso de ser reales. Límites morales, físicos, mentales… Límites humanos al fin y al cabo. Así que, detrás de los viajes relativistas, contactos alienígenas y demás fuegos artificiales que plantea Adelman, La guerra interminable nos cuenta mucho sobre nosotros mismos. Por la época en la que fue escrito y por el mensaje terrible y hermoso que nos transmite.

Qué te ofrece este libro: una crónica de un conflicto bélico que nunca sucederá, pero que se ha repetido y lo seguirá haciendo una y mil veces más. Una oportunidad de reconocer de qué es capaz un género literario que nos ofrece mucho más de lo que habitualmente le damos a cambio.

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