La espera del lector: el “caso Rothfuss”
Hace unas semanas leí en La Biblioteca de Korranber, de la mano de ese gran bloguero isleño llamado Kelemvor, la noticia de que el borrador de la segunda parte de El nombre del viento ya estaba terminado, según palabras del propio autor en su blog personal. Eso sí, ni mucho menos la publicación de este libro está cerca. Tras tres semanas de conocer esta noticia y tras darle un par de vueltas al asunto (mi cerebro funciona con un viejo motor diésel) he podido llegar a mis conclusiones al respecto sobre si esta noticia es buena o no. Pero antes, os pongo en conocimiento del tema en cuestión.
Patrick Rothfuss, autor de El nombre del viento, es profesor adjunto de literatura inglesa en la Universidad de Wisonsin y vio publicada su novela en el año 2007 (2009 en España). Pronto se consideró a esta novela como una historia con un potencial enorme y una posible y digna sucesora de la venerada obra de Tolkien. Casi nada. Pero puedo corroborar que la obra se merece las críticas positivas que casi todos los lectores de la obra hemos hecho sobre ella: es una novela maravillosa, extensa y con muchos matices. Sin ninguna duda volveré a leerla por segunda vez en el futuro.

- ¿No sabes a qué viene esta imagen? ¡Léete el libro!
Muy bien. Rothfuss esribe el libro. El libro triunfa. ¿Dónde está el problema?. Pues el “problema” está en que El nombre del viento es el primero de una trilogía llamada Crónica del asesino de reyes. Y ya han pasado tres años desde la publicación de la estupenda primera parte. Según la noticia a la que hacía antes referencia Rothfuss nos cuenta en su blog que sí, que ya ha terminado el borrador pero, parafraseando al traductor de Google: “He fijado el trazado, ajustado personajes, escenas cortadas, añadió escenas, re-escrito, re-organizado, re-leer, y re-re-organizado secciones de tantas veces que ni siquiera podía empezar a darle una número de versiones que ha pasado”, lo que en idioma humano significa que el pobre hombre le está dando a la historia más vueltas que un pirulo porque quiere perfeccionarla al máximo.

- Los dos hijos de Rothfuss. Los dos están creciendo más de lo normal a su edad. (Fuente)
Es decir, este hombre no tiene ninguno de esos síndromes raros del escritor abstemio. De hecho parece que está reescribiendo más de la cuenta una historia que tiene (tenía) terminada hace años. Pero por alguna razón, y no miro a nadie, este escritor siente la presión propia de aquel que tiene entre manos algo grande. Yo lo considero un acto de responsabilidad. Y a nosotros, esos lectores ávidos de continuar conociendo la historia del pelirrojísimo Kvothe, unos irresponsables. Lo peor de todo es que la impaciencia suele engendrar mala leche y la mala leche engendra juicios injustos. Espero estar a la altura cuando el esperado “El miedo del hombre sabio” caiga en mis manos. Y si no me gusta el libro será, sin ninguna duda, absolutamente por mi culpa.
En El Hojeador | Crítica de El nombre del viento










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