Libros y películas, hablemos de dinero

Hace solo unos días terminé el primer libro de la saga de Percy Jackson, titulado El ladrón del rayo. Tras leer muchos libros que han sido llevados al cine me doy cuenta de que la tendencia de los últimos diez años ha sido clara para las productoras: las sagas de libros de corte fantástico venden, por lo tanto las sagas de películas basadas en ellas, también.
Si no me equivoco, el primer ejemplo de todo esto lo vimos en el enorme éxito que obtuvo la adaptación de El Señor de los Anillos. Desde entonces han sido muchas las sagas de corte fantástico que se han llevado a la gran pantalla con resultados desiguales pero generando mucha expectación previa: Narnia, Harry Potter, La Materia Oscura, Eragon, Crepúsculo y recientemente Percy Jackson. Seguro que me dejo alguna.
Crepúsculo: rentabilidad al 400% TAE

Hay que fijarse poco en si estas películas son buenas o malas. Ha habido films de este tipo que me han gustado pero que no han tenido éxito, mientras que otras me han parecido lamentables pero han arrasado. Las productoras se han percatado de ello y han buscado, en estos tiempos de crisis, la mayor rentabilidad ante éxitos casi garantizados. Nos fijamos en los números de la saga Crepúsculo: la primera película costó 37 millones de dólares, una cantidad muy baja para una película de este tipo y que hubiese requerido mayor inversión para mejorar los efectos especiales, muy mejorables. Pero fue enormemente rentable: los casi 400 millones de dólares recaudados multiplicaron por diez en ganancias a la inversión previa. Eso solo en taquilla, no hablemos de todo el merchandising que este tipo de películas lleva consigo. La consecuencia es que la tercera película ya está rodada (la segunda y la tercera se rodaron seguidas en tiempo récord) y ya se ha anunciado que Amanecer, el por ahora último libro de la saga, será escindido en dos películas.
¿Se ha convertido este blog en una bitácora de economía? No por favor, los dioses me libren. Pero me parece que está claro de que en estos inicios del siglo XXI la tendencia es clara: los libros-entretenimiento están viviendo una buena época y el cine se ha fijado en ello.
¿Todo esto es bueno para los libros? El caso de Percy Jackson
Parece que la moda de llevar estas sagas al cine es beneficiosa para los propios libros. La gente lee gracias a que una película da a conocer el libro original. No hace falta ser un experto analista para darse cuenta: se ha creado un efecto de retroalimentación entre película y libro que hace que ambos se hagan promoción mutuamente. El lanzamiento de una película siempre incrementa las ventas del libro, lo cual se ha convertido en un filón, ya que se generan auténticas legiones de fans que se gastan el dinero sin pestañear en un producto que se presenta en varios formatos. Pero bueno, al menos la gente se lee los libros, ¿no?

Pero creo que los productores de cine se han excedido en algunos casos. Percy Jackson y el ladrón del rayo, la película que se basa en el primer libro de la saga, ha mutilado por completo el argumento del libro, deformado al personaje protagonista (que en la película es varios años mayor que en el libro) y dejando en un lugar incierto el argumento de las posibles continuaciones. Quizá pensaron que la película sería más rentable así, pero veremos si esto se vuelve en su contra, yo creo que así será.
¿Es por lo tanto bueno o malo para los libros que existan las películas correspondientes? Yo creo que depende. Depende de si lo que nos intentan vender es de calidad o no. Depende de lo que estemos dispuestos a aceptar como bueno. Depende de nosotros, que al fin y al cabo somos los clientes.








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