Si uno atendiera únicamente al título de esta novela, podría considerar que va a adentrarse en una más de las narraciones de misterio o policíacas que se han escrito. Nada más lejos de la realidad: hay un misterio que resolver, es cierto, y también hay una investigación policíaca. ¿Qué es lo diferente entonces? La elección del narrador-protagonista hace que todo en esta historia sea disparatadamente distinto: el estilo, el ritmo, la perspectiva…






