Es Látex una novela atípica. Atípica por su localización, el barrio del Arrabal de Zaragoza, pero sobretodo atípica por sus personajes. Látex no puede dejar indiferente a ningún lector, sobretodo si conoce la ciudad de Zaragoza de cerca. ¿Por qué? porque no deja de llamar la atención que este libro narre las tropelías cometidas por un violador en serie que reside en Zaragoza. Partiendo de este hecho, cabe esperar que la novela nos sorprenda por sí misma, y en este aspecto no defrauda. El resto de personajes en torno al violador son de lo más variopinto que cabe esperar de un barrio pequeño como el Arrabal, y la sensación de que la acción está desubicada dura durante toda la trama. De hecho, los cinco o seis personajes principales merecen una novela cada uno por separado, por lo extremos que resultan.




